miércoles, 27 de junio de 2012

Moniciones: XIII Domingo del Tiempo Ordinario. Ciclo B


Moniciones para la MISA


Tiempo Ordinario- Ciclo B

XIII Domingo

 “De La muerte a La vida

1 de julio de 2012

Monición de entrada:

Durante este tiempo ordinario, la Iglesia, a través de las Sagradas Escrituras, nos invita a reflexionar en la vida y la muerte.  Nuestro destino, dado por Dios, es la vida. Cristo, por su resurrección venció todo, incluso la muerte.  Como cristianos creemos que la muerte es el último paso hacia la plenitud de la vida.  Pidamos a Cristo, quien curó a la mujer y resucitó a la niña en el Evangelio, que creamos en Él y vivamos como Él.  Recibamos al celebrante y los ministros de esta Eucaristía mientras cantamos.


Primera lectura: Sab 1, 13-15. 2, 23-25 (Por envidia del diablo vino la muerte)

Esta primera lectura, tomada del libro de la Sabiduría, nos da la visión y la intención de Dios respecto del hombre.  El hombre ha sido creado a la imagen de Dios para la inmortalidad.  Dios es el autor de la vida, en él no tiene origen la muerte.  Escuchemos.

Segunda lectura: II Cor 8, 7.9.13-15 (Su abundancia remedia la falta de otros)

En esta lectura San Pablo hizo una exhortación a los corintios para que fueran preparando una colecta para los necesitados de Jerusalén.  El motivo fundamental que Pablo nos da es el ejemplo de Cristo: “Él, siendo rico se hizo pobre por causa de ustedes, para que por su pobreza fueran ustedes enriquecidos”.  También habla sobre la igualdad que debe reinar entre todos.

Tercera lectura: Mc 5, 21-43 (Resurrección de la hija de Jairo y curación de la hemorroisa)

El Evangelio de hoy nos presenta dos escenas íntimamente relacionadas porque suceden en el mismo campo de la fe.  A través de la curación de la mujer que padecía flujo de sangre y de la resurrección de la hija de Jairo, Jesús afirma su poder sobre la enfermedad y la muerte.  Antes de proclamar este Evangelio, cantemos el Aleluya, de pie, por favor.

Oración Universal


1.    Por la firmeza y fidelidad de tu Iglesia.  Escúchanos, Señor.

2.    Por el progreso en la fe y la esperanza de cada cristiano. Escúchanos Señor.

3.    Por el valor y la alegría de nuestros pastores. Escúchanos, Señor.

4.    Por los que aún no te conocen. Escúchanos, Señor.

5.    Por todos los hombres y mujeres de buena voluntad. Escúchanos, Señor.

6.    Por la liberación de los pueblos y de las clases sociales oprimidas. Escúchanos, Señor.

7.    Por la libertad y la justicia en nuestro país. Escúchanos, Señor.

8.    Por la honradez y el servicio de los gobernantes y todos los políticos. Escúchanos, Señor.

9.    Por el testimonio de amor de todos nosotros. Escúchanos, Señor.


Exhortación final

(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada domingo, San Pablo, España, 1993, p. 343)

Hoy te bendice nuestro corazón, Dios amigo de la vida,

porque vemos a Cristo resucitando a la niña de Jairo

y devolviendo la salud a la pobre mujer enferma.

Así anunciaba la presencia del reino de Dios entre los hombres

y anticipaba el triunfo definitivo de su propia resurrección.



Ayúdanos, Señor, a entender que el único camino válido

para tener y dar vida en plenitud fecunda es el estilo

que Jesús nos trazó con su palabra y ejemplo: Si el grano

de trigo no muere en el surco, queda estéril sin producir fruto.



Con tu Espíritu transfórmanos, Señor, en testigos de tu amor

que crea vida, difunde tu reino y rejuvenece los corazones.



Amén.

Si te ha gustado esta reflexión, regálanos un click aquí

Todo el material de esta publicación está libre de restricciones de derechos de autor y puede copiarse, reproducirse o duplicarse sin permiso alguno.  Sólo tiene que hacer una oración por las vocaciones redentoristas del Caribe.



Comunícate conmigo: Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R.

Nota: en este servicio podrá aparecer publicidad.  Queremos aclarar que no está bajo nuestra responsabilidad, gracias a esos anuncios, este mensaje te llega gratuitamente.
Visite, por favor: www.scalando.com

martes, 26 de junio de 2012



Misioneros Redentoristas de la Provincia de San Juan




Moniciones para la Misa
Solemnidad de San Pedro y San Pablo
 29 de junio
-1ra lect.: Hch 12,1-11     -Sal 33     -2da lect.: 2Tm 4,6-8.17-18     -Evangelio: Mt 16,13-19

Entrada:
Buenos noches (días, tardes), sean todos bienvenidos a esta celebración:
Celebramos hoy la fiesta de nuestros santos patrones Pedro y Pablo. Los textos de la liturgia de hoy recogen los buenos momentos de la actividad de estas dos grandes columnas de la Iglesia que se entregaron de manera incondicional para dar a conocer la verdad, incluso hasta llegar a morir por ella.  Son dos gigantes en la fe que se complementan mutuamente y le dan forma a la misión de la Iglesia.  Nosotros necesitamos saber, conocer, en cierto modo experimentar, en la vida de los santos, lo que experimentamos en nuestra vida: nuestra contradicción y la constante compasión del Dios que nos levanta.  Les invito para que se pongan de pie para dar inicio a la Eucaristía de hoy y lo hacemos cantando con alegría.
Primera lectura: Hc 12, 1-11
El texto que a continuación escucharemos nos sitúa al comienzo de la persecución del rey Agripa I contra la comunidad cristiana.  Pedro ha sido liberado de las maquinaciones del rey, gracias a una intervención directa de Dios a favor del apóstol.  Pedro actúa como un autómata ante los mandatos del ángel, que siempre lleva la iniciativa.  Escuchemos atentos este interesante relato.
Segunda lectura: II Tim 4,6-8.17-18
Escucharemos un párrafo de la segunda carta de San Pablo a Timoteo.  El apóstol repasa su vida y nos deja su testimonio: el esfuerzo y entrega de alguien apasionado que se ha entregado sin reserva a la causa del Evangelio.  Las imágenes deportivas que usa (combates, carrera) ayudan a acentuar el gozo por la cercanía de la meta final, pero el premio o la corona los da el Señor, fiel a su palabra y a los dones que ha querido dar a sus criaturas.  Escuchemos atentamente.
Tercera lectura: San Mateo 16, 13-19
En el Evangelio de hoy se le da a Pedro “oficialmente” el título de piedra, roca en la que Jesús va a edificar su Iglesia, aunque ésta tiene un cimiento frágil no se hundirá.  El misterio de la Iglesia, con Pedro a la cabeza, es un misterio de fragilidad sostenido por la mano de Jesús que la cuida y la mantiene en pie.  Por otro lado, Pedro recibe el poder de atar y desatar.  “Tu eres Pedro y te daré las llaves del reino de los cielos.  Nos ponemos de pie y entonamos el Aleluya para escuchar la proclamación del Evangelio.
Oración de los fieles
A cada petición contestaremos: “Bendice, Señor, a tu Iglesia”.

1.     Tú que rogaste por Pedro para que no se apagara su fe, da firmeza a la fe de tu Iglesia, roguemos al Señor…
2.     Tú que, después de la resurrección, te apareciste a Simón Pedro y te revelaste a Saulo, ilumina nuestras mentes para que confesemos tu resurrección, roguemos al Señor…
3.     Tú que elegiste al apóstol Pablo para que anunciara tu nombre a los paganos, haz de nosotros verdaderos apóstoles de tu Evangelio, roguemos al Señor…
4.     Tú  que misericordiosamente perdonaste las negaciones de Pedro, perdónanos también nuestras culpas y pecados, roguemos al Señor…

Exhortación final:
(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada domingo, San Pablo, España, 1993, p. 621)
Bendito sea, Dios, Padre nuestro, Dios de los apóstoles,
Por habernos llamado a la fe e tu pueblo la Iglesia,
Que has cimentado sobre Cristo y sobre la palabra y el testimonnio
De los apóstoles, a quienes él elegió como sucesores suyos.
Te alabamos hoy con estos testigos cualificados del evangelio
Y columnas de la Iglesia, que fueron los apóstoles Pedro y Pablo.
Concédenos, Señor, responder a tu elección de amor
Para colamar las esperanzas depositadas en esta hora del mundo,
Para mostrar tu rostro auténtico a nuestros hermanos los hombres,
Para irradiar la luz del evangelio de Cristo en torno nuestro.
Para presentar ante el mundo el rostro joven de tu Iglesia.
Amén

Preguntas y comentarios al autor: dvasquezmorales@yahoo.es

CopyRight © Misioners Redentoristas

miércoles, 20 de junio de 2012

24 de junio Solemnidad del Nacimiento de San Juan Bautista

Misioneros Redentoristas de la Provincia de San Juan
Solemnidad del Nacimiento de San Juan Bautista 
24 de junio
         Autor: Domingo Vásquez Morales           Fuente: http://www.scalando.com
- 1ra lect.: Is 49,1-6     - Sal 138,1-15     - 2da lect.: Hch 13,22-26     - Evangelio: Lc 1,57-66.80

Monición de Entrada

Hermanos y hermanas: muy buenas noches (días, tardes).  El 24 de junio de cada año celebramos la Solemnidad del nacimiento de San Juan Bautista.  Además del nacimiento de Jesús, Hijo de Dios, y del nacimiento de María, Virgen Inmaculada, el único santo de quien se celebra el nacimiento terrero es San Juan Bautista.  Juan Bautista: pídele a Jesús que nos envíe muchos profetas y santos como tú. De pie, por favor,  para que iniciemos la liturgia de hoy.
Primera lectura: Isaías  49, 1-6 (Te hago luz de las naciones)

La primera lectura, tomada del libro del profeta Isaías, nos presenta el segundo poema del Siervo de Yahveh.  El poema habla de la misión universal de salvación que el Señor confía a su servidor.  Presten atención para que escuchemos al Señor, hablándonos por medio de Isaías.
Segunda lectura: Hechos 13, 22-26 (Juan predicó antes de que llegara Cristo)
Esta segunda lectura nos presenta el primer discurso de san Pablo, en Antioquía, Pablo recuerda los principales rasgos de la historia de salvación con que Dios los ha bendecido.  Allí tiene un lugar el Bautista, porque preparó la venida de Jesús.  Predicando un bautismo de penitencia.  Escuchemos.
Tercera lectura: Lucas 1, 57-66.80 (Se va a llamar Juan)
“Juan” significa, en hebreo: “Dios es favorable”; Zacarías vuelve a hablar, en señal de que se cumple lo que se le había anunciado; el gozo de los vecinos por el nacimiento de aquel niño se expresa en forma de alegre presagio, puesto que se veía que “la mano del Señor estaba sobre él”.  De pie, por favor, entonemos el Aleluya, para que escuchemos la Buena Noticia de hoy.
Oración Universal:
Por la Iglesia, que ha recibido, como san Juan, la misión de anunciar a Cristo; para que su testimonio sea llamada a la conversión. Roguemos al Señor.
Por el pueblo judío; para que llegue a reconocer en Jesús de Nazaret al Mesías anunciado por san Juan, el mayor de sus profetas. Roguemos al Señor.
Por todos los que buscan con sincero corazón; para que encuentren el camino de la salvación. Roguemos al Señor.
Por los jóvenes; para que respondiendo a la llamada del Señor, san como san Juan, pregoneros de la Buena Noticia. Roguemos al Señor-
Por nosotros, que nos alegramos con el nacimiento del Precursor de Cristo Jesús; para que seamos el pueblo bien dispuesto para recibir el Evangelio. Roguemos al Señor.

Exhortación Final
(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 618)

Hoy te bendecimos, Dios de los apóstoles y de los profetas,
por la figura y testimonio de Juan el Bautista,
el precursor humilde e insobornable del mesías, Cristo Jesús.
haz que nos tomemos muy en serio su mensaje siempre actual.
Así, convertidos al amor y la justicia de tu reino,
te cantamos a boca llena el canto de gozo de los convertidos,.
Éramos tierra yerma y erial calcinado por el egoísmo,
pero tú eres capaz de hacer florecer nuestro desierto inhóspito.
Enséñanos a vivir en tu presencia y alabarte siempre
con el corazón alegre por tu amorosa gratitud de Padre,
porque todo es presencia y gracia, ternura y cariño tuyo.
Amén.

Preguntas y comentarios al autor: Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R.
CopyRight © Misioners Redentoristas

martes, 12 de junio de 2012

Moniciones: Sagrado Corazón de Jesús


Moniciones para la Misa



Viernes posterior al segundo domingo después de Pentecostés
Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús
Autor: P. Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R.                                                                       Fuente: www.scalando.com
Sagrado Corazón de Jesús
Hazpara ver las lecturas del día
Citas Bíblicas
-          1ra lect.: Dt 7,6-11
-          Sal 102
-          2da lect.: I Juan 4,7-16
-          Evangelio: Mateo 11,25-30
"Soy manso y humilde de corazón"
Monición de entrada:
Muy buenas (noches, días, tardes) Los Santos Padres muchas veces hablaron del Corazón de Cristo como símbolo de su amor, tomándolo de la Escritura: "Hemos de beber el agua que brotaría de su Corazón... cuando salió sangre y agua" (Jn 7,37; 19,35). En la Edad Media comenzaron a considerarle como modelo de nuestro amor, paciente por nuestros pecados, a quien debemos reparar entregándole nuestro corazón (santas Lutgarda, Matilde, Gertrudis la Grande, Margarita de Cortona, Ángela de Foligno, San Buenaventura, etc.). 

En el siglo XVII estaba muy extendida esta devoción. San Juan Eudes, ya en 1670, introdujo la primera fiesta pública del Sagrado Corazón. En 1673, Santa Margarita María de Alacoque comenzó a tener una serie de revelaciones que le llevaron a la santidad y la impulsaron a formar un equipo de apóstoles de esta devoción. Con su celo consiguieron un enorme impacto en la Iglesia.

Se divulgaron innumerables libros e imágenes. Las asociaciones del Sagrado Corazón subieron en un siglo, desde mediados del XVIII, de 1.000 a 100.000. Unas 200 congregaciones religiosas y varios institutos seculares se han fundado para extender su culto de mil formas. El Apostolado de la Oración, que pretende conseguir nuestra santificación personal y la salvación del mundo mediante esta devoción, contaba ya en 1917 con 20 millones de asociados. Y en 1960 llegaba al doble en todo el mundo. " 

La Europa oficial rechazó el Corazón de Cristo y en seguida fue asolada por los horrores de la Revolución francesa y de las guerras napoleónicas. Pero después de la purificación, resurgió de nuevo con más fuerza que nunca. En 1856 Pío IX extendió su fiesta a toda la Iglesia. En 1899 León XIII consagró el mundo al Sagrado Corazón de Jesús (Ecuador se sabía consagrado en 1874). 
 
Primera Lectura: Deuteronomio 7,6-11

"El Señor se enamoró de ustedes y les eligió".  Por puro amor, Dios llama a la existencia y por puro amor conserva a su pueblo elegido.
Salmo Responsorial: 102

"La misericordia del Señor dura siempre, para los que cumplen sus mandatos"
Segunda Lectura: I Juan 4,7-16

"Dios nos amó".  El amor de Dios por nosotros es la razón que fundamenta nuestro amor por los demás, pues no podemos decir que amamos a Dios si no amamos a los hermanos.
Evangelio: Mateo 11,25-30

"Soy manso y humilde de corazón".  La mansedumbre de Jesús destaca como la cualidad más importante de su servicio.
Oración universal:
En esta fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, pidamos al Señor la fuerza para amar como él amó:
-Por todos nosotros, para que meditando frecuentemente en el amor comprometido de Dios, respondamos con generosidad a su llamado, roguemos al Señor.
-Por quienes tienen falta de amor en sus vidas, para que con el apoyo de los hermanos y hermanas, puedan descubrir el inmenso amor de Dios, roguemos al Señor.
-Por las víctimas del desamor en la sociedad, víctimas de la guerra, la violencia, la criminalidad, el maltrato y todo lo que oprime al ser humano, roguemos al Señor.
-Por nosotros, para que al partir de nuestra experiencia del amor que Dios nos tiene podamos dar testimonio de ese amor, roguemos al Señor.
Pedimos, Padre, mediante el Sagrado Corazón de tu Hijo, Jesús, que nos concedas conocer tu amor y nos ayudes a darlo a conocer.  Por el mismo Cristo, nuestro Señor.


lunes, 11 de junio de 2012

XI Domingo del Tiempo Ordinario / Ciclo B / El crecimiento incontenible del Reino


Moniciones para la MISA


 
Tiempo Ordinario- Ciclo B

XI Domingo

El crecimiento incontenible del Reino

17 de junio de 2012

Monición de entrada:

La esperanza del reino mesiánico anunciado por el profeta Ezequiel con la imagen del tallo que, con los cuidados del Señor, se convierte en su cedro  noble,  se hace realidad en el Reino de Dios que crece incontenible, a pesar de comienzos tan modestos como los de un diminuto grano de mostaza.  Esto fundamenta la confianza y el optimismo de quien camina guiado por la fe.  Agradecidos por ser parte del Reino, empecemos nuestra liturgia con el canto de entrada.  De pie.

Primera lectura: Ez 17, 22-24 (El Señor ensalza los árboles humildes)

En esta parábola de Ezequiel, leemos que el Señor plantará un ramito insignificante y olvidado que crecerá hasta convertirse en árbol frondoso.  Esta rama es el Pueblo de Dios esperando su vuelta a la patria.  Jesús la utilizará para explicar el Reino de los cielos.  Escuchemos.


Segunda lectura: 2 Cor 5, 6-10 (Tenemos confianza y caminamos guiados por la fe)

San Pablo dice que, aunque estamos unidos ya de tantas maneras a Cristo, en este mundo vivimos desterrados, lejos de Él.  El cristiano gime y anhela la definitiva transformación y la total unión con Cristo.  Mientras tanto debemos esforzaron por agradar a Dios.


Tercera lectura: Mc 4, 26-34 (Parábolas de la simiente y del grano de mostaza)

En la primera parábola que san Marcos nos da, la semilla que cae en tierra buena germina, crece y madura sin violencia.  Así llegará el Reino de Dios.  La segunda parábola subraya la capacidad de crecimiento del Reino de Dios.  La semilla arrojada por Jesús está todavía extendiendo sus ramas.  Antes de escuchar este mensaje,  pongámonos de pie para cantar el Aleluya.

Oración Universal

1.    Para que el Espíritu de Dios inspire y fortalezca al Papa N. y a nuestro obispo N.  Roguemos al Señor.

2.    Para que las iglesias cristianas alcancemos la unidad bajo la guía del único pastor que es Jesucristo. Roguemos al Señor.

3.    Para que los padres y madres de familias sepan dirigir su familia con sabiduría y corazón humilde y cariñoso.  Roguemos al Señor.

4.    Para que los que celebramos esta Eucaristía nos mantengamos constantes en el camino del Evangelio.  Roguemos al Señor.

Exhortación final

(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada domingo, San Pablo, España, 1993, p. 337)



Bendito sea tu nombre, Padre nuestro, Dios de la paciencia,

porque Jesucristo, tu Hijo, inauguró entre nosotros tu reino

con los medios pobres que tú prefieres para tus obras,

sin espectacularidad deslumbrante, sin impaciencia avasalladora.



Así manifestó la fuerza interior e incontenible del reino,

cuyos comienzos humildes y callados, pero eficaces, nos hablan

de optimismo esperanzado frente a nuestro derrotismo impaciente.



Concédenos, Señor, ahondar en la oración y la contemplación,

en la admiración y e gozo del Espíritu, para captar la gratuidad

de tu reino en la pequeña semilla que desafía la intemperie,

para saber esperar, aguardando con fe tu gloriosa venida.



Amén.

Si te ha gustado esta reflexión, regálanos un click aquí

Todo el material de esta publicación está libre de restricciones de derechos de autor y puede copiarse, reproducirse o duplicarse sin permiso alguno.  Sólo tiene que hacer una oración por las vocaciones redentoristas del Caribe.



Comunícate conmigo: Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R.

Nota: en este servicio podrá aparecer publicidad.  Queremos aclarar que no está bajo nuestra responsabilidad, gracias a esos anuncios, este mensaje te llega gratuitamente.

martes, 5 de junio de 2012

X Domigo del Tiempo Ordinario - Ciclo B / Creí, por eso hablé

Tiempo Ordinario – Ciclo B

X Domingo

10 de junio del 2012

Monición de entrada:

En este domingo, la liturgia nos presenta la realidad del mal y del pecado en el mundo.  A la vez nos recuerda que tenemos  a Cristo quien venció el pecado por su propia muerte y resurrección.  Cuando hacemos la voluntad del Padre, entonces estamos con Dios y no contra Él.  La Eucaristía nos da la fortaleza para luchar contra todo lo que no es de Dios en nuestras vidas.  Recibamos al celebrante de  la Misa mientras cantamos.

Primera lectura: Gn 3, 9-15 (Establezco hostilidad entre tu estirpe y la mujer)


Este tercer capítulo del libro del Génesis nos relata la caída de los primeros padres, Adán y Eva.  La primera consecuencia de la ruptura con Dios es la ruptura de las relaciones entre los hombres.  Entra el mal, el pecado, pero también la idea de la victoria sobre el mismo.  Esta lectura anuncia nuestra redención por Cristo.   escuchemos.

Segunda lectura: 2 Cor 4, 13-5,1 (Creí, por eso hablé)


Por su fe, San Pablo tiene que predicar que el Padre resucitó a Jesucristo y que también nos resucitará a nosotros.  Podemos vivir con tribulaciones y dificultades porque éstas pasan y nuestra recompensa será para siempre si vivimos nuestra fe.

Tercera lectura: 3, 20-35 (Satanás está perdido)


En esta sección del Evangelio de Marcos vemos que el número de los que comprenden a Jesús aumenta, incluyendo sus propios familiares.  Jesús vence a Satanás porque es más fuerte que los poderes del mal.  Los que escuchan su palabra de vida y cumplen la voluntad de Dios pertenecen de verdad a su familia.  Recibamos este mensaje con la aclamación del Aleluya.

Oración Universal

1.    Por la Iglesia de nuestro país y por todos los que la formamos: para que siempre enseñe el poder del perdón y sea ella instrumento de reconciliación. Roguemos al Señor.


2.    Por nuestros gobernantes y por todos los que tienen responsabilidades en la vida pública: para que protejan la dignidad de cada persona.  Roguemos al Señor.


3.    Por los misioneros que predican la palabra de Dios: para que sean fortalecidos en sus esfuerzos diarios de dar a conocer al Hijo de Dios.  Roguemos al Señor.


4.    Por nosotros, los aquí reunidos y nuestras comunidades cristianas:  para que tratemos de hacer la voluntad de Dios especialmente cuando Él nos pide mucho.  Roguemos al Señor.

Si te ha gustado esta reflexión, regálanos un click aquí

Todo el material de esta publicación está libre de restricciones de derechos de autor y puede copiarse, reproducirse o duplicarse sin permiso alguno.  Sólo tiene que hacer una oración por las vocaciones redentoristas del Caribe.


Comunícate conmigo: Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R.

Nota: en este servicio podrá aparecer publicidad.  Queremos aclarar que no está bajo nuestra responsabilidad, gracias a esos anuncios, este mensaje te llega gratuitamente.

lunes, 4 de junio de 2012

Cuerpo y Sangre de Cristo - Ciclo B

Moniciones para a Misa
Tiempo Ordinario
Solemnidad de Corpus Christi
Esto es mi cuerpo.  Esta es mi sangre
Lecturas:
-          Primera lectura: Ex 24,3-8: La sangre de la alianza.
-          Salmo Responsorial: 115: Alzaré la copa de la salvación invocando su nombre.
-          Segunda lectura: Heb 9,11-15: Cristo, el mediador de una alianza nueva.
-          Evangelio: Mc: 14,12-16;22-26: Tomen y coman, tomen y beban.

Monición de entrada
La solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo es una que celebramos todos los días. Hoy la sacamos vestida de fiesta, para que su valor no se pierda como se pierde el valor de la moneda muy usada. Esta fiesta trata de reavivar nuestra fe, nuestro cariño y nuestro compromiso para con el Señor. La expresión Cuerpo y Sangre se refiere a la Eucaristía, que es el Sacramento del Cuerpo y la Sangre del Señor, pero Cuerpo de Cristo es también la Iglesia. El misterio del Cuerpo de Cristo es comunidad y es comida, es Palabra y es perdón, es acción de gracias y es bendición, es petición y es fraternidad, es relación personal y es cuerpo, es un pueblo, que lo celebra.
Primera lectura: Éxodo  24, 3-8 (Esta es la sangre de la alianza que hace el Señor con ustedes)
Esta lectura que escucharemos a continuación es una prefiguración de lo que será más tarde, en el Nuevo Testamento, la Eucaristía, sacrificio pascual de Cristo que se entrega por nosotros. Escuchemos.
Segunda lectura: Hebreos 9, 11-15 (La sangre de Cristo podrá purificar nuestra conciencia)
Dentro de poco vamos a escuchar un pasaje tomado de la carta a los hebreos, donde se nos presenta como sumo sacerdote, esta lectura nos ayuda a profundizar el realismo establecido entre el cáliz consagrado y la Sangre de Cristo, que purificará nuestra conciencia.  Presten atención hermanos y heramanas.
Tercera lectura: Marcos. 14, 12-16.22-26 (Esto es mi cuerpo.  Esta es mi sangre)
Escuchemos, según san Lucas, las disposiciones que Cristo exige para ser su discípulo: amor radical y entrega al servicio de todos y en todo tiempo. De pie por favor, para cantar el Aleluya, antes de la proclamación evangélica de hoy.
Oración Universal:
A cada invocación, respondan, por favor: “Que tu cuerpo y tu sangre nos una, Señor”
Por la unión de todos los cristianos en la unidad de la Iglesia de Cristo; para que formemos un solo cuerpo los que comemos de un mismo pan, roguemos al Señor.
Por la organización eclesial de Caritas; para que promueva el amor fraterno, la mutua ayuda, la solidaridad, roguemos al Señor.
Por los que sufren hambre; para que sepamos compartir con ellos nuestro pan de cada día, anuncio del pan de vida eterna, roguemos al Señor.
Por nosotros, invitados a la mesa del Señor; para que el pan de la palabra despierte en nosotros el hambre del pan de la eucaristía, roguemos al Señor.
Exhortación final
(Tomado de B. Caballero: La Palabra Cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 108)
Hoy, Padre, nuestra oración es de profundad
Por el sacramento del cuerpo y la sangre de Cristo,
que él nos dejó como memorial de su amor y de unión eclesial.
quienes comemos del mismo pan y nos sentamos en la misma mesa
debemos vivir unidos por lazos irrompibles de fraternidad.

Ayúdanos, Señor, a renovar nuestras asambleas eucarísticas
a base de cordialidad, acogida, sonrisa afable y gesto acogedor;
porque para llegar a ti, no podemos prescindir de la comunidad
y de los hermanos, sin cometer un error, un absurdo existencial.

Tú quieres estar entre nosotros, Señor; y nosotros queremos
hacerte un buen sitio en nuestros grupos y eucaristías.
Amén.
Si te ha gustado esta reflexión, regálanos un click aquí
Todo el material de esta publicación está libre de restricciones de derechos de autor y puede copiarse, reproducirse o duplicarse sin permiso alguno.  Sólo tiene que hacer una oración por las vocaciones redentoristas del Caribe.
Comunícate conmigo: Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R.
Nota: en este servicio podrá aparecer publicidad.  Queremos aclarar que no está bajo nuestra responsabilidad, gracias a esos anuncios, este mensaje te llega gratuitamente.

Fiestas de este mes
__________________________________________

85 años de redención copiosa en América Central.- A principios del siglo XX, el mundo vivía con expectación el acontecimiento de Cova de Iria: las apariciones de Nuestra Señora la Virgen del Rosario de Fátima, cuya devoción llegó a tierras centroamericanas, entre los años de 1940 y 1950.El papa ha nombrado nuevo obispo de San Francisco de Macorís, República Dominicana, a monseñor Fausto Ramón Mejía Vallejo, quien sucede a monseñor Jesús María De Jesús Moya.